Esta página utiliza cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de nuestros usuarios y mejorar nuestros servicios. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información aquí.

Sábado 16 Noviembre 2019

Sesión Inaugural del Congreso

Cualquier investigador que haya asistido a uno de los 15 congresos de la Asociación de Historiadores de la Comunicación, sabía quién era el catedrático Jesús Timoteo Álvarez Fernández. Porque no faltó a ninguno de ellos. Y porque, para quienes sólo habían leído los excelentes manuales de Timoteo (y lo citaban, o citan todavía hoy, por el segundo nombre propio Timoteo en vez del primer apellido, Álvarez, fallo que él no corregía), en seguida se hacía ver y notar. Sí, era aquel profesor robusto, cordial, ingenioso, simpático, locuaz, afectuoso y con sentido del humor, cuya tesis Restauración y prensa de masas (1979) y sus libros posteriores nos han marcado a tantos y tantas PDI iberoamericanos. Recordemos: Del viejo orden informativo e Historia y modelos de comunicación en el siglo XX. Dos volúmenes que son –desde la óptica de la teoría de los sistemas- una síntesis de la evolución histórica de la comunicación social, desde la antigüedad a la sociedad postindustrial y que, en 2005, la completó con un tercer libro, correspondiente a la era digital, titulado: Gestión del poder diluido. La construcción de la sociedad mediática 1989-2004.

Comunicación y Filosofía: una convergencia necesaria
Priego de Córdoba (Córdoba, España)
22 y 23 de noviembre de 2019
http://comunicacionyfilosofia.org

En los albores del siglo XXI venimos asistiendo a continuos cambios de paradigmas en lo que se refiere a la innovación entre ciencia y arte, contexto en el que la epistemología comparada entre filosofía y comunicación resulta bien necesaria a la hora de cuestionar e interpretar el mundo de manera rigurosa, consciente y comprometida.Tanto es así que el arte, tan importante para la reflexión estético-filosófica, unido a la ciencia, nos permite reaprender a enseñar en la actual sociedad del conocimiento gracias al descubrimiento renovado y a la continua curiosidad, el metaconocimiento y los mapas mentales vinculados a espacios de intercambio dialéctico como el que se ofrece en el presente Congreso. De esta manera, dicha labor de investigación comparada puede contribuir a la educación humana, científica y estética basada en la inteligencia emocional, ética, social y hasta espiritual a partir de valores universales aplicados al comportamiento, conducta y etología humana.